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5 niveles de relación humana con la IA, para evitar ser reemplazados por ella. 

Nuevo artículo de Ana María 


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Contexto


Sigue siendo una preocupación latente de muchos que la IA los reemplace, y más aún frente a tecnologías tan potentes como la IA Generativa, que “amenazan” incluso a profesionales en los niveles más altos de la escalera corporativa. Antes de Gen IA, la automatización era factible solo en trabajos operativos, pero ahora Gen AI puede automatizar tareas relacionadas al conocimiento. Ahora una empresa puede tener un GPT entrenado en su principal fuente de conocimiento (Consultoría, Leyes, Medicina, etc) y el personal puede consultar esta fuente primero, antes de ir al personal experto. 


Pero  hay que salir de la preocupación y avanzar a la ocupación. En esta columna pretendo darles a conocer posibles caminos que tomar para que la IA (y otras tecnologías emergentes) no nos reemplacen y más bien potencien nuestras capacidades. Esta es una acción que no solo los individuos debemos tomar, sino también las organizaciones que tienen una fuerza laboral en la que han invertido y que vale la pena mantener, al menos a una buena parte de ella. 



Primero, las personas que están a tiempo de escoger una profesión o tienen ganas de cambiar de profesión, es conveniente que consideren aquellas profesiones donde es más difícil que la IA abarque muchas tareas. No sorpresivamente, son profesiones donde el contacto humano, comprensivo, adaptativo y cariñoso, tiene mucho valor. Una muy evidente es la enfermería, el cuidado de personas, desde niños hasta adultos mayores. Odontología y asistentes de higiene bucal es otro caso donde la IA va a tener poca penetración. Terapistas y masajistas son otros y por supuesto la educación, que si bien se asiste de tecnología, nada va a sustituir a una buena maestra o maestro, sobre todo en la educación dirigida a niños o a personas con necesidades especiales. En todas estas profesiones, Mckinsey pronostica que el porcentaje de tareas automatizables con IA será menor al 20%. 


Ahora, ¿qué hacemos los que no escogimos estas profesiones o no nos llaman tanto la atención?, ¿Qué hace una empresa que tiene cientos o miles de colaboradores y quiera balancear las capacidades de su personal con la potencia de la IA? 


A nivel individual, la clave está en adoptar proactivamente la IA o incluso entrenarla o crearla. Y a nivel empresarial, la clave está en identificar el personal capaz de hacerlo. 

La habilidad más importante hoy en día y en los próximos años es saber incorporar la IA (y otras tecnologías emergentes) en cualquier trabajo que hagamos, para volvernos más creativos y productivos en él. Es una habilidad transversal que cada vez tendrá más valor. 


Nuestra relación con la IA puede estar en alguno de estos 5 niveles y mientras más niveles seamos capaces de escalar, mejor. Este es un modelo propio, que tengo rondando en mi cabeza desde hace días por todo lo que leo y escucho. Es un modelo que aplica no solo a nuestra relación con la IA, sino en general a nuestra relación con las tecnologías que pueden potenciar nuestras capacidades humanas, donde la más potente y de moda hoy en día es la IA Generativa, pero no la única. Aún no tengo data para decir cuántos de nosotros estamos en cada nivel, pero asumo que es un suceso piramidal, reduciéndose la cantidad de personas en cada escalón, pero con chances de que todos escalemos varios niveles si nos proponemos hacerlo:

5 niveles de relación con la IA

  1. Inactivos: Son las personas que aún rechazan la IA o la han utilizado muy poco. Puede que hayan curioseado herramientas como Chat GPT un par de veces, pero no las usan con frecuencia en su profesión para ser más productivos y creativos. Lamentablemente, me atrevo a decir que aún son la mayoría y están desperdiciando mucho tiempo y capacidad humana al no perfeccionar el uso de estas herramientas. 

  2. Usuarios reactivos:  Son las personas a quienes alguien más les propone (o exige) usar cierta herramienta de IA y deciden adoptarla. Pueden ser por ejemplo vendedores de una empresa, donde se adquirió un modelo de IA y ahora deben asistirse en este modelo para vender con mayor eficiencia. Quienes adoptan estas herramientas con buena disposición pasan a ser un talento más interesante para su empresa y su rubro. 

  3. Usuarios proactivos: Son las personas que proactivamente se preguntan qué pudiesen hacer mejor en su trabajo con IA. Investigan, piden permiso para probar, no hacen las cosas a escondidas, sino más bien quieren ser el ejemplo para los demás. Estas personas son aún más interesantes que las anteriores. Las empresas inteligentes les abren espacio, pues parecen saber más que otros o pueden aprender con más facilidad y marcar el camino. Lo ideal en este caso, es partir por herramientas confiables, usualmente sub-utilizadas. En Kaudal, constantemente vemos empresas que tienen toda la suite de Microsoft o Google, pero sus colaboradores solo usan las herramientas más conocidas, cuando en estas suites hay herramientas poderosas de IA, no-code y low-code que los colaboradores pueden adoptar con facilidad para automatizar y crear más en su trabajo. 

  4. Entrenadores: Muchas veces cuando usamos herramientas de IA, las estamos entrenando, pero en este punto no me refiero a ese entrenamiento pasivo. En este nivel más exclusivo, me refiero a las personas que deciden entrenar a su propio modelo de IA para un fin específico. Esto cada vez es más fácil. Requiere de un pensamiento estructurado y de disciplina para obtener la data y alimentar al modelo, más que de conocimientos tecnológicos avanzados. Mientras más específica sea la especialización del modelo a entrenar, más rápido se llegará a buenos resultados. En Kaudal, por ejemplo, estamos entrenando a un modelo de IA que ayude a las personas a identificar qué es automatizable en su rol y les dé los primeros pasos de las herramientas de IA o no-code que les conviene aprender y adoptar. No se necesitan muchas personas entrenadoras de IA en una empresa (o modelos de IA entrenados). Se necesitan unos pocos que se dispongan a entrenar un modelo en el que muchas personas se puedan apalancar para elevar su eficiencia. Quienes aprendan esta habilidad valdrán oro en su empresa y otras empresas del rubro querrán atraer este tipo de talento. 

  5. Creadores: Este es el nivel más exclusivo, al que solo unos pocos podrán acceder, pues requiere de conocimientos técnicos avanzados y lograr entrar (o crear) una empresa con la capacidad financiera para crear modelos de IA (Open AI, Google, Microsoft, etc). Me encantaría ver cada vez más latinos y latinas en estas esferas, pero admito que es bien difícil llegar a este nivel. Lo bueno, es que empresas como Open AI, nos hacen cada vez más accesible el nivel anterior. Personas sin conocimientos técnicos podemos entrenar a nuestros propios GPTs y esa es una oportunidad que tenemos que aprovechar. 


La mayoría de nosotros deberíamos apuntar al menos al tercer escalón, a convertirnos en usuarios proactivos de la IA y otras tecnologías emergentes. Averiguar qué es automatizable en nuestro rol, qué herramientas nos conviene usar y aprender a adoptarlas es una ruta personal, en la que vamos liberando tiempo y rediseñando nuestro trabajo.  Quienes decidan dirigir el volante en esta ruta serán talento irremplazable. Y las empresas más inteligentes y competitivas serán quienes empoderen y mantengan este tipo de talento, bajo un sistema de gestión que le permita a las personas llevar el volante de la adopción de IA y otras tecnologías para automatizar y rediseñar su trabajo. 


Finalmente...

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