• Diego Diestra

Potenciando los Emprendimientos en Latinoamérica con No-Code

Ingresé a Kaudal hace 8 meses (de hecho, hasta el momento en que escribo este artículo soy el kaudalian más nuevo) con la ilusión de sumarme a un proyecto con impacto en la región que venía gestándose desde Laboratoria hace ya algunos años.


Con mucha incertidumbre al inicio fui aprendiendo de Ezequiel y Claudia, acerca de mi labor asignada que consistía en gestionar comunidades de aprendizaje para programas de emprendedores y emprendedoras en Perú, Chile y Honduras.


Debo confesar que al inicio me costó un poco, ya que la comunicación con estos grupos se daba mediante Discord, una red social que a diferencia de otras permite que las comunidades creadas puedan interactuar a través de distintos subgrupos separados por temas o intereses. En general yo no soy una persona a la que se podría considerar tecnológica y conocer mejor este canal me tomó algo de tiempo. Sin embargo, tras ir adaptándome mejor a esta y otras herramientas, fui conociendo a personas maravillosas que a pesar de sus limitaciones de tiempo y poca experiencia con temas digitales, no dejaban nunca ese entusiasmo para seguir aprendiendo.


Tuve la suerte de formar parte del equipo que gestionó las experiencias de Co.Digital en Perú, Innova Mujer en Honduras y Emprender Conectadas en Chile. Durante este tiempo conocí historias de vida muy diversas pero si hay algo que todas tenían en común era esa motivación para modernizar sus emprendimientos con el objetivo de seguir creciendo y no quedarse atrás. Todas y todos tenían claro que la tecnología era el camino para consolidar sus negocios pero no sabían cómo.


Recuerdo aún a Luis Campana, un señor de más de 60 años que se puso como objetivo aprender a usar Google Sheet para poder centralizar sus documentos financieros en la nube y aunque no le resultó fácil terminó (luego de tantas idas y vueltas) cumpliendo su meta. Y como olvidar a las emprendedoras hondureñas y chilenas que no solo se enfrentaban a la “complejidad” de estas plataformas sino también a problemas de señal y a cuestiones de tiempo, ya sea por temas del hogar y/o estudios. Aquí debo resaltar la labor del BID quien ha liderado estos proyectos para ir acortando la brecha de género social, económica y digital que aún se mantiene en Latinoamérica.


La mayoría de participantes tenían WhatsApp y manejaban cuentas en redes sociales, principalmente Facebook e Instagram. Al hablar de digital relacionaban esto exclusivamente con ventas, ya que durante la pandemia habían escuchado o visto publicidad que recalcaba que las redes sociales eran el único medio posible para que sus emprendimientos sigan vendiendo como antes o incluso puedan aumentar ganancias.


Es así que previamente al programa con Kaudal, habían tomado capacitaciones para aprender a vender por internet; no obstante, estas experiencias no resultaron productivas ya que muchos de estos programas radicaban en vender mediante anuncios en Google, cuándo la mayoría no tenía página web, o en realizar publicidad pagada a través de redes sociales, lo cual también fue un limitante debido a que gran parte no contaba con presupuesto para realizar este tipo de inversión. A pesar de ello, hubo un grupo pequeño que se animó a realizar un esfuerzo para contratar terceros que le gestionen sus cuentas en Facebook, Instagram o les creen una página web pero tras los resultados obtenidos mayor fue su decepción ya que no solo invirtieron su valioso tiempo sino también dinero.


Con desilusiones e incertidumbres de por medio, decidieron darle una nueva oportunidad a la tecnología, convencidos de que ese era el camino a seguir para continuar creciendo, y es ahí donde aparece Kaudal.

Si hay algo que la comunidad de estudiantes microempresarios/as valora de nuestro curso es que sienten que aprenden haciendo, ya que a diferencia de otras capacitaciones, nuestra metodología no solo se basa en webinars o videos grabados donde el mentor/a habla y el resto solo escucha, sino que se pone en práctica todo lo visto en las sesiones que se encuentran en nuestra plataforma de aprendizaje. Es aquí donde juegan un papel trascendental las herramientas digitales no-code (sin código en español).



Estas herramientas como bien lo dice su nombre, no necesitan de programación para poder manejarlas, eso quiere decir que cualquier persona indistintamente de su profesión u oficio pueda utilizarlas sin ningún problema.


Es así que tras realizar actividades como el User Personas y el Business Model Canvas, los emprendedores y emprendedoras empezaron a entender mejor a sus clientes y comenzaron a detectar problemas latentes en sus negocios para luego empezar a resolverlos con tecnología. Por primera vez, se dieron cuenta que lo digital no se limitaba a ventas mediante redes sociales, sino que había otras áreas donde también podía ser muy útil. Y para poner esto a prueba empezaron enfocándose con un tema específico, ya sea a nivel de gestión, atención al cliente, identidad visual, etc.


Entre las herramientas no-code más empleadas por nuestra comunidad se encontraban las siguientes:
  • Mailchimp: Utilizada para simplificar la comunicación con los clientes, ya que podían enviar correos masivos a cientos de consumidores en lugar de escribir personalmente a cada uno.

  • WhatsApp Business: Muchos la llegaron a denominar su asistente virtual, debido a que ayudaba en la atención con sus usuarios. Además esta plataforma permite promocionar con facilidad sus productos o servicios.

  • Trello: Esta herramienta fue utilizada para colaborar con la organización del negocio, ya que centralizaba todos los documentos y actividades en un solo lugar.

  • Typeform/Google Forms: Ambas plataformas permitieron que cada participante investigue y conozca mejor a sus clientes, obteniendo data valiosa de manera sencilla y rápida.

  • Canva: Ayudó a mejorar la línea gráfica de los canales digitales de nuestra comunidad de emprendedores de forma práctica.


Un punto de inflexión en la experiencia de cada estudiante que tuvimos, fue el hecho de que las No-Code ayudaron, no solo a que empleen tecnología por su cuenta, sino que aprendieron a diferenciar que no necesitan construir un emprendimiento tecnológico, sino que el objetivo es ver a lo digital como un aliado para potenciar sus negocios al optimizar su operaciones, ahorrarles tiempo o incluso dinero.


Estoy convencido que estas herramientas llevarán a los emprendimientos latinoamericanos al siguiente nivel, así que si quieres sumarte a esta ola del No-Code te invito a conocer más sobre Kaudal y nuestros programas de emprendimientos aquí.


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