top of page

La Inteligencia Artificial: solo un perk o productividad real con el método VALOR

La mayoría de las empresas está buscando cómo decidir a quién darle licencias de IA y cómo medir su impacto. En mi opinión, hay dos caminos: uno fácil que lleva a resultados superficiales y otro más complejo que puede llevar a cambios profundos en la forma de trabajar y en la productividad. Los dos caminos son válidos bajo ciertas circunstancias. El problema aparece cuando se transita el primero esperando los resultados del segundo.


Artículo publicado el 01/09/26 en Diario Gestión
Artículo publicado el 01/09/26 en Diario Gestión

La IA como un perk


Un perk es un beneficio adicional creado para generar satisfacción laboral y lealtad. Las empresas que escogen esta ruta, o caen en ella sin darse cuenta, suelen dar licencias de IA a sus empleados más valiosos, así como antes les daban mejores laptops. Algunas incluso deciden darle acceso a todos los empleados a una nueva IA, así como antes daban acceso a cursos online. Estas empresas miden cosas superficiales, como el porcentaje de empleados que usan las nuevas herramientas de IA. Este camino es válido por su simpleza y funcional para empresas que pueden gastar unos $30 USD mensuales adicionales por empleado sin pensarlo mucho. Bajo esta estrategia un equipo central no tiene que hacer demasiado. Simplemente entrega la IA, delimitando accesos, agentes y consumo de tokens. La IA en este camino se monta encima de la cotidianidad actual, buscando hacer el trabajo más sencillo. Resulta prácticamente imposible en esta ruta medir eficiencias, pues no se partió por medir las ineficiencias. También resulta casi imposible transformar la forma de trabajar, pues no fue parte de las expectativas. Solo unos pocos muy proactivos lo harán.


La IA como herramienta de productividad y el método VALOR.


En este camino no se trata solo de entregar licencias. La estrategia se basa en desarrollar en cada equipo la habilidad de rediseñar su trabajo hacia uno más productivo con IA y otras tecnologías disponibles. Sin duda es más complejo y llevo años tratando de hacerlo lo más simple y certero posible para las empresas con las que trabajo. Con mi equipo, he desarrollado el método VALOR para navegar esta complejidad. Son 5 pasos para que la IA realmente transforme procesos y eleve la productividad laboral: Visibilizar oportunidades, Alinear prioridades, Liberar capacidad, Optimizar gestión y Reinvertir capacidad


1. Visibilizar oportunidades


Lo primero es mapear cómo trabaja hoy cada equipo, enfocándose en procesos rutinarios que consumen más tiempo y recursos. Es un trabajo bottom-up minucioso que complementa la mirada top-down de procesos transversales. Una persona experta en el potencial de las herramientas y con mentalidad sistémica debe moderar este paso, para guiar a las personas a documentar procesos optimizables con las herramientas ya disponibles y las nuevas licencias de IA.


2. Alinear Prioridades


Con procesos documentados, los líderes deben decidir qué priorizar según los KPIs del negocio. No es lo mismo un proceso individual que uno con efecto multiplicador que puede liberar tiempo de varias personas al ser automatizado. Es clave en esta etapa detectar qué puede hacer el equipo con las herramientas disponibles y coaching de expertos, y qué debe escalarse a equipos centrales de tecnología o a un proveedor. El talento interno puede atender muchos casos de complejidad baja o media con agilidad. Debe escalarse solo lo complejo y valioso, sabiendo que entrará en un backlog y tomará tiempo.


3. Liberar Capacidad


Con prioridades claras, los líderes de equipo deben asegurar que su personal destine tiempo cada semana a adoptar las herramientas de IA en los procesos priorizados y se mida el antes y el después, para saber con exactitud la capacidad que se libera al automatizarlos. Por experiencia propia, sugiero que equipos de 4 personas apunten a liberar 1,000 horas (12.5% de capacidad) como mínimo e idealmente logren liberar 2,000 horas (25% de capacidad, equivalente a "1 empleado extra"). Es totalmente posible en cuestión de meses.


4. Optimizar Gestión


Mientras los colaboradores adoptan herramientas y cambian sus procesos, los líderes directos supervisan el avance y también evolucionan su forma de gestionar. Con procesos automatizados y bases de datos estructuradas se puede ejercer una mejor gestión y se pueden desarrollar agentes que la faciliten. Es fundamental que mientras las personas automatizan parte de su trabajo, los líderes optimicen con IA su gestión, siempre apuntando a impactar los KPIs del negocio.


5. Reinvertir Capacidad


Finalmente, los líderes que han liberado 1,000 horas o más deben decidir qué hacer con esa capacidad extra. Algo común es evitar contratar personal o prescindir con dignidad de quien se ha quedado atrás. Pero también hay otras opciones que aumentan la productividad: ampliar la cartera de clientes en equipos de venta, hacer más campañas con menos gasto en agencias en equipos de marketing, o atender más requerimientos en áreas centrales internas. En palabras simples, se trata de hacer más con menos, y esto es posible si metódicamente se han dado previamente los pasos correctos.

Comentarios


bottom of page